domingo, 1 de septiembre de 2019

Tarta de moras




Cuando llega agosto y septiembre, en casa estamos pendientes de las zarzas, bueno, yo más que el resto, así es realmente. 

Desde chiquitita recuerdo ir a coger moras cerca de casa con mi madre, y así lo hago ahora con la familia que he podido formar. Se ha convertido en una tradición y la disfrutamos. 

Solemos recolectar bastantes moras y con ellas hago varios tarros de mermelada y esta tarta. 

Es una tarta que probé por primera vez con amigos canadienses, aunque en esas ocasiones nunca fue de moras, pero sí tenía esa típica base de masa quebrada, galleta, tan inconfundible y tan deliciosa. 

Se las conoce como "Pie" y se pronuncia "pay". Seguramente las habrás visto en diferentes películas y series. 

Al principio puede resultar un poco engorroso elaborar la masa pero te aseguro que si te olvidas de la perfección y disfrutas de lo que estás haciendo y solventas problemas con naturalidad tal y como te cuento abajo, le perderás el miedo. El resto es coser y cantar, ¡de verdad!.




Vamos a ello, te cuento con todo tipo de detalle para que lo entendamos todo.



Ingredientes para el relleno de moras:

- 700 gr. de moras (u otra fruta)
- 175 gr. de azúcar
- 40 gr. de maicena
- 1/4 cucharadita de sal 
- 1/4 de cucharadita de canela en polvo
- la ralladura fina de un limón y el zumo de 1/2 limón
- Opcional: unos trocitos de mantequilla al meterla en el horno, en esta ocasión no lo hice. 

En un bol amplio mezclamos todos los ingredientes y los dejamos macerar, macerar es reposar un ingrediente principal, en este caso las moras, con otros secundarios que aportaran sabor. 

Mientras, preparamos la masa quebrada. 


Masa quebrada o pasta brisa casera dulce
Ingredientes: (mi molde es desmontable, redondo, alto y de 19 cm de diámetro, puedes utilizar otros, y que no sean desmontables también)

- 200gr de harina de repostería (a ser posible, si no harina normal pero debes alargar los tiempos de refrigerado, añade 10' más y ya. Suelo hacerla con harina de trigo normal, la que solemos tener en casa, en muy pocas ocasiones he utilizado harina de repostería, que no es la bizcochona, es una harina floja, pero lo dicho, harina normal y listo).
- 2 cucharadas soperas rasas de azúcar
- una pizca de sal
- 100gr. de mantequilla muy fría
- 3-5 cucharadas soperas de agua súper fría

Antes de nada: evitar manipular demasiado la masa y picar o batir la masa en exceso, advertidos.

Poner en un vaso batidor con cuchillas, cubilete picador, la harina, el azúcar, la pizca de sal y la mantequilla muy fría partida en cubitos pequeños. Introducir el vaso con los ingredientes en la nevera durante 15 minutos, ¡sí todos ellos!. Para asegurar el frío.

Transcurridos los 15 minutos sacar el vaso batidor y pulsar la batidora, robot unas 5-6 veces hasta conseguir que los ingredientes tengan una textura de arena gorda. Pueden existir trocitos de mantequilla que no se hayan integrado con la harina, es normal, está bien. A continuación añadir 3 cucharadas de agua súper fríay pulsar la batidora unas cuantas veces hasta que el agua se haya repartido, pocas veces. El truco estrella para saber si la masa está en su punto es coger con la mano un puñadito de masa, ponerla en la palma de la mano y cerrar la mano, si la masa se queda unida, no se desmorona, es que está en su punto justo. Si por el contrario se desmenuza al abrir la palma de la mano, añadir 1/2 cucharada más de agua muy fría, triturar otra vez y repetir la operación,... ¡máximo 2 cucharadas más! ¡NO MÁS!, esto es importante. (yo tuve que añadir sólo 1 cucharada más, todo depende de la absorción de la harina, si es de repostería mejor, absorberá menos agua,...).

En este punto, la masa tendrá aspecto de arena gruesa desigual, habrá bolas apelmazadas más gruesas, otras más pequeñas y otras arenosas, pero eso sí, al coger un poco de masa y al aplastarla en la palma de la mano se mantendrá unida, no lo olvidéis. 

Ahora extendemos sobre una superficie papel de film transparente de cocina, y sobre éste ponemos la masa arenosa. Con la ayuda del papel film,  (yo no toqué la masa con las manos para evitar transmitir calor y que si la tocas no pasa nada de nada pero si puedes evitarlo adelante), apelmazar la masa, unir todas las migas formando una barra gruesa, un paquete, como un bloque de mantequilla, envolverla en el papel y meterla en la nevera durante 30 minutos mínimo, para conseguir  frío. 

Tras las 30 minutos mínimos de refrigeración, enharinar una superficie lisa y limpia, y un rodillo o similar (ya sabéis, yo he llegado a utilizar antes de tener rodillo; un vaso, una botella lisa,...lo que tengáis similar), sacar la masa y estirarla sobre la superficie, sobre un papel sulfurizado de horno, dar la forma adecuada para cubrir el molde elegido. Es normal que la masa se quiebre por los laterales, hay que reestructurar un poco... cortar y pegar, cortar y pegar, etc. Coger la masa con ayuda del rodillo para facilitar que no se rompa (la enrollo en el rodillo, como con el fondant) y cubrir el molde, dando forma. Si no lo logras pues a trazos, cortas y pegas y así hasta cubrir el molde de forma uniforme. No pasa nada y sale igual, si se pone muy blanda la masa se mete a la nevera y se continúa más tarde. 

Volver a meter en la nevera 30 minutos más, es opcional, a veces lo hago y otras no. Sacar, recortar la masa que sobre, acabar de dar forma bonita en los bordes, si se quiere, (yo últimamente me quedo con lo rústico y como salga...). 

Rellenamos con la moras maceradas anteriormente, dependiendo del molde que hayas elegido, puede que no te llegue hasta el borde, no pasa nada, así me pasó. 

Introducimos en el horno, previamente calentado a 190ºC, con calor arriba y abajo. 

Hornear  durante 45' 60', dependiendo del horno. Lo que sí que hay que tener cuidado es con los bordes de la masa quebrada se doran muy rápido, lo que hago es que después de 30' en el horno, cubro los bordes del molde con la masa incluida, con papel de aluminio, cuidado no te quemes. 

Transcurrido el tiempo, sacar del horno y dejar enfriar.  Una vez fría, compruebo que el molde desmontable se abre bien, y que la masa no está pegada, en la base con la ayuda de una paleta hago lo mismo, y vuelvo a cerrarlo. Personalmente la dejo enfriar por completo y la dejo de un día para otro en la nevera. 
La tarta se asienta. 

Una vez bien fría desmoldamos, emplatamos y adornamos con alguna flor o menta y a disfrutar de compartir. Te aseguro que es una tarta diferente, que sorprende y que está brutal, nada empalagosa. 


Gracias, deseo que lo disfrutes. 

lunes, 7 de mayo de 2018

Brownie marmolado con crema de queso y puré de cacahuete



Un brownie es un dulce típico estadounidense que nació de una receta accidental, a un cocinero se le olvidó añadir polvo de hornear, impulsor químico o levadura a su bizcocho de chocolate, y de allí nació este postre tan conocido. 

Para ser un brownie tiene que ser marrón, de chocolate negro o con leche... y si es  blanco el nombre que recibe es blondie.

Se presenta en pequeñas porciones ya que es un dulce muy, muy contundente, acompañado de helado, nata o diferentes cremas... a mí tal cual, es como más me gusta. 




He probado bastantes recetas de brownies y ninguna me parecía la adecuada, de hecho los brownies con nueces no me suelen gustar... hasta que descubrí las nueces pecanas, que me gustan muchísimo más. Finalmente di con dos recetas que me gustaron, una de Bea Roque y otra de Donna Hay, una está hecha con cobertura de chocolate (chocolate en tableta)  y la otra con chocolate el polvo. 

Soy de las personas que para un mismo postre me gusta tener alternativas, por si en ese momento no tengo algún ingrediente principal poder variarlo con otro, y de ahí mis dos recetas de brownie preferidas de dos personas diferentes. 

La que hoy os muestro aquí, es la de Bea Roque, la descubrí en su primer  libro "El Rincón de Bea" y para mí, por ahora es el mejor de los brownies que he probado, y no sé qué pasa, pero con los días está muchísimo más bueno... ahí lo dejo. 

Su receta lleva nueces, yo lo hago sin ellas, y como más me gusta es poniéndole por encima,  trocitos de galletas tipo "Digestive" una vez lo voy a hornear.

A continuación os dejo varias recetas en un sólo post; el brownie básico, que lo podéis hacer tal cual, el brownie mostrado en las fotografías que es el básico pero añadiéndole la crema de queso y cacahuete, y la de Donna Hay clickando sobre su nombre. Esta última es una receta que publiqué hace tiempo y es la más visitada en el blog.

Vamos a ello!




Ingredientes para un molde cuadrado de 20x20cm


Brownie base clásico:

- 75 gr. de mantequilla
- 170 gr. de chocolate (yo uso unos de cobertura al 50 % de cacao)
- 170 gr. de azúcar
- 2 huevos a temperatura ambiente L
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/2 cucharadita de café soluble (polvo, también lo he hecho con café expreso líquido, hecho en casa)
- 1/2 cucharadita de sal
- 50 gr. de harina
*opcional 100 gr. nueces picadas (prefiero las pecanas)



Crema de queso y cacahuete:

- 230 gr. de queso crema
- 160 gr. de crema de cacahuete (puré de cacahuete bio Jean-Hervé)
- 6 cucharadas de azúcar
- 1 huevo L
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- un puñado de chips de chocolate *opcional


Precalentar el horno a 175ºC, con calor arriba y abajo y sin aire. Si es con aire bajar la temperatura a 165ºC.

Preparar un molde cuadrado de unos 20cm de lado, forrarlo con papel de horno, papel sulfurizado, en base y paredes, es mi recomendación.

En un bol tamizar la harina, el café soluble y la sal. Resevar. 

Derretir el chocolate y la mantequilla al baño María, o en el microondas, vigilando que no alcance temperatura, que no se caliente. Escoged, si podéis, un cazo o bol grande, así podréis hacer la mezcla de los demás ingredientes ahí mismo.  Lo suelo hacer al baño María, es cuestión de poner al fuego un cazo con uno o dos dedos de agua y poner encima otro cazo o bol con el chocolate y la mantequilla sin que toque el agua y con cuidado de que no se introduzca agua en el cazo del chocolate  y la mantequilla, con el calor del agua al fuego se irá derritiendo el chocolate y la mantequilla, sin riesgo de que el chocolate se queme. Si se hace al microondas hacedlo a intervalos de 20-30'', y removiendo cada vez. Vigilad la temperatura, que no se caliente. 

Una vez derretido, añadir el azúcar y remover con unas varillas manuales, se obtendrá una textura arenosa, es así. 

A continuación añadir los huevos de uno en uno, no añadir el siguiente hasta que el primero no esté integrado en la masa. Batir con las varillas. Añadir la vainilla y volver a remover todo muy bien. 

Finalmente añadir la mezcla de harina, sal y café, al chocolate y mezclar todo con suavidad, con una espátula va muy bien, y si no con lo que tengáis. 

Verter la mezcla en el molde anteriormente preparado y dejar. 



Si habéis decidido hacer el brownie con la crema de queso, vamos a ello...

Ahora preparamos la crema de queso, que la pondremos en un bol junto con el azúcar, mezclar con varillas hasta formar una crema, a continuación añadir la crema de cacahuete y la vainilla y volver a mezclar. Por último añadir el huevo e integrarlo. 

Verter esta crema sobre la base de chocolate que hemos puesto primero en el molde, y remover con un palillo o tenedor las dos masas haciendo unos remolinos, para crear un efecto marmolado  pero sin pasarnos. 

Personalmente, a la crema, le añadí unos chips de chocolate, es opcional.



Introducir el molde en el horno, a 175ºC con calor arriba y abajo, unos 40' aproximadamente, hasta que al introducir un palillo en el centro del molde salga casi limpio, la parte de arriba empieza a cuartearse, es una bueña señal.  

Mi recomendación es que cuando saquéis el molde del horno lo dejéis enfriar, así tal cual, dentro del molde durante al menos 3-4 horas. 

Luego desmoldarlo, dándole la vuelta y cortar en porciones pequeñas de unos 4-5 cm, es un dulce contundente y lo bueno si es breve dos veces bueno. 


Espero y deseo que os encante tanto como a nuestros amigos y a nosotros nos encanta, y que sea una de vuestras recetas en vuestro hogar. 

Os recuerdo que con el blog no gano nada y mi propósito es que disfrutéis tanto como nosotros lo hacemos en casa. Si algo me parece bueno y rico lo comparto sin mas. 

Un abrazo y hasta la próxima receta.